Querido conductor de un Audi A4 negro que esta mañana temprano, en la rotonda de la Plaza de la Juventud, no has querido ceder el paso a una ambulancia que efectuaba un recorrido de urgencia porque molas más que nadie, ya que en lugar de quedarte simplemente más atrás para dejar paso a la ambulancia, y de paso al resto de conductores (tenías el semáforo de salida cerrado, y no podías pasar), has elegido entrar a saco y bloquear toda la rotonda con tu coche:

Quiero que sepas que has bloqueado durante un rato bien largo no sólo el tránsito de una ambulancia que iba a atender a alguien enfermo de gravedad, sino también el tránsito de varios vehículos.

Quiero que sepas que, a veces, dos minutos suponen la diferencia entre la vida y la muerte.

Quiero que tengas un accidente grave. No, mejor muy grave. Y que, cuando vayas camino del hospital, alguien bloquee el paso a la ambulancia que te transporta, y te mueras de camino.